Mostrando entradas con la etiqueta Scott Atran. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Scott Atran. Mostrar todas las entradas
0

Novedades en las ciencias cognitivas de la religión

 Me hago eco de un nuevo artículo de Yaiza Martínez extraído de aquí (Tendencias 21) que me parece una actualización muy interesante sobre un tema que estudio con mucho interés.

Hace pocos años ha eclosionado lo que podíamos llamar "las ciencias cognitivas de la religión", un emergente y sorprendente campo de investigación sobre el fundamento antropológico y psicológico de la religión (sin olvidar los substratos neurofisiológicos que conlleva cualquier otra conducta o proceso mental).

 Psicología, antropología, biología y otras ciencias han comenzado a trabajar interdisciplinarmente en explicar el origen, la función o el desarrollo evolutivo del pensamiento religioso y, por ello, haciéndo novedosos avances en el conocimiento de la especie.

 Aquí dejo esta noticia que nos pone al día de las investigaciones que, entre otros hacen Pascal Boyer, Scott Atran, J. Barret, Paul Bloom y compañía. Buen provecho.

Artículos relacionados:
Las raíces cerebrales de la religión (nuevos avances científicos)

Bibliografía actualizada sobre el estudio científico de la religión

El Orígen cognitivo de la religiosidad 

La religión como fenómeno natural



-----------------------------------------------------------------------------

Una investigación sobre la moralidad aclara el origen de la religión

Las experiencias espirituales serían un subproducto de capacidades cognitivas preexistentes, no religiosas

A la hora de tratar de explicar el origen de la religiosidad en nuestra especie, los científicos proponen dos alternativas: que la religión surgió para potenciar la cooperación entre individuos no relacionados genéticamente o que emergió a partir de ciertas capacidades cognitivas preexistentes en el ser humano. Ahora, un estudio realizado por científicos de la Universidad de Harvard y basado en la psicología moral experimental, señala que la segunda explicación sería la más acertada.

Los detalles acerca de la emergencia y evolución de la religión no han sido claramente definidos, y siguen siendo fuente de debate entre los especialistas.

Según publica Eurekalert, ahora un artículo publicado en la revista Trends in Cognitive Sciences proporciona una novedosa perspectiva para esta cuestión, a partir de la revisión de la fascinante relación entre moralidad y religión.

No cabe duda que las experiencias espirituales y la religión, que se han dado en todas las culturas y momentos de la historia, están asociadas exclusivamente a nuestra especie, y que en última instancia son fenómenos enraizados en nuestro cerebro.

Sin embargo, quedan algunas cuestiones sin responder a este respecto, sobre todo cómo y por qué los comportamientos religiosos se originaron, y cómo estos comportamientos han ido cobrando diversas formas en el proceso evolutivo de la humanidad.

Dos explicaciones posibles

Según explica uno de los autores del estudio, el investigador Ilkka Pyysiainen, del Helsinki Collegium for Advanced Studies, de Finlandia, algunos expertos afirman que la religión surgió como medio de adaptación frente a la necesidad de solucionar el problema de la cooperación entre individuos no relacionados genéticamente.

Otros expertos, en cambio, proponen que la religión emergió como un derivado o subproducto de ciertas capacidades cognitivas preexistentes en el ser humano.

El problema de estas dos propuestas explicativas radica en que, aunque exista cierta base que las sustente, ambas resultan difíciles de demostrar.

Pyysiainen y su colaborador, el psicólogo Marc Hauser, del departamento de psicología y biología evolutiva de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, han abordado ambas cuestiones desde una novedosa perspectiva, basada en la psicología moral experimental, para revisar ambas hipótesis.

Juicios morales independientes

Según explican los científicos en el artículo publicado por Trends in Cognitive Sciences, bajo el título “The origins of religion: evolved adaptation or by-product?” (Los orígenes de la religión: ¿adaptación evolucionada o subproducto?), ambas explicaciones fueron evaluadas a partir de la exploración de la relación entre religión y moralidad.

Así, gracias a la revisión de los más recientes trabajos empíricos en psicología moral, se constató que sería la segunda de las explicaciones (la religión como subproducto de capacidades cognitivas preexistentes) la que más base científica tendría.

En concreto, escriben los investigadores, el hecho de que, a pesar de las diferencias existentes entre las religiones, en realidad no existan diferencias individuales en los patrones de los juicios morales que los humanos emiten ante dilemas morales que se producen en escenarios no familiares, sería la clave.

La moralidad y la religión están relacionadas entre sí de diversas maneras. Para algunos, no existe moralidad sin religión, mientras que para otros, la religión es simplemente una forma de expresión de las intuiciones morales.

Pero se ha comprobado que los juicios intuitivos sobre lo que está bien o lo que está mal operan independientemente de compromisos religiosos explícitos. 


Cooperación no religiosa

Este hecho respaldaría la teoría de que la religión no emergió originalmente como un medio adaptativo para fomentar la cooperación (puesto que los juicios morales que la favorecerían no serían necesariamente religiosos).

Por tanto, resulta más probable que la religión surgiera a partir de funciones cognitivas preexistentes, que en sí mismas evolucionaron a partir de otras funciones, no religiosas.

La cooperación, señalan los científicos, sería por tanto fruto de mecanismos mentales ajenos a la religiosidad, aunque esta última haya ayudado a facilitar y a estabilizar la cooperación entre los grupos humanos.

En otro sentido, la presente investigación ayudaría a entender la compleja relación entre religión y moralidad: en muchas culturas parece que los conceptos y creencias religiosas se han convertido en un modelo de conceptualización de los principios morales.

Sin embargo, esta relación no es una relación necesaria, por lo que las críticas a la religión no deberían ser siempre experimentadas como una amenaza fundamental a una existencia moral.

Religión en la mente

Tal y como explicamos anteriormente en Tendencias21, diversos especialistas en ciencias cognitivas, como Justin Barret, de la Universidad de Oxford, aseguran que son ciertas propiedades funcionales de nuestros sistemas cognitivos las que nos hacen ser individuos religiosos.

Estos especialistas ve las raíces de la religión en nuestra sofisticada cognición social, que nos lleva a ver señales de “agentes” –mentes similares a las nuestras- que actúan sobre el mundo, y a interpretar éste como si estuviera hecho con un propósito.

Los humanos tenemos, afirman estos científicos, una tremenda capacidad para impregnar, incluso a los objetos inanimados, de creencias, deseos, emociones y conciencia. Esta capacidad, según el psicólogo de la Universidad de Yale, Paul Bloom, estaría en el núcleo de muchas de nuestras creencias religiosas.

|
8

Las raíces cerebrales de la religión (nuevos avances científicos)

Artículo de Rosa M. Tristán (14/04/2009)
Diario El Mundo   http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/08/ciencia/1239220251.html

¿Qué le ocurrió a aquel antepasado humano que comenzó a creer en los dioses? ¿Por qué nuestra especie tiene esa especial tendencia a la fe religiosa? La ciencia, especialmente la neurología, ha entrado de lleno en la búsqueda de respuestas dentro del cerebro, que por el momento son muy complejas.

brain_on_god-Cartoon
Mucho se ha avanzado desde que el anatomista Franz Gall, a principios del siglo XIX, dijera que había encontrado el órgano de Dios en el cuerpo, lo que le valió la condenación eterna. Ahora, muchos investigadores prestigiosos están convencidos de que las redes neuronales están detrás de esa tendencia a la espiritualidad, que es innata y que se ha repetido en todas la culturas y civilizaciones.
Si hace unos años, el biólogo americano Dean Hamer aseguraba haber hallado el gen de Dios, ahora investigadores del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos en Bethesda (EEUU) han revelado las zonas del cerebro que se activan con la fe religiosa, que son las mismas que los humanos empleamos para comprender las emociones, los sentimientos y los pensamientos de los demás.

Este último trabajo, publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), sitúa el área religiosa en el lóbulo temporal y en el frontal, lo que indicaría, según el neurólogo Jordan Grafman, que juzgamos a Dios utilizando los mismos mecanismos que a otras personas y que, como creencias que se transmiten entre generaciones, entrarían en la memoria, la imaginación y la empatía.

El cerebro creyente

Ahora bien, ¿por qué se cree en algo de lo que no existe constatación? Algunos científicos apuestan por la idea de que el cerebro está organizado para que podamos creer.

Otras hipótesis defienden que la religión surgió como una adaptación evolutiva que hizo que los genes que la facilitaban se transmitieran y prosperaran: habría ayudado a formar grupos sociales cohesionados y a proporcionar consuelo en las desgracias. Así lo cree el psiquiatra Francisco J. Rubia, autor del libro 'La conexión divina'.

«El origen de la espiritualidad, que no de Dios, fue multifactorial. Influyeron los sueños, en los que el individuo viajaba sin mover el cuerpo, dando lugar a la idea del alma, y también la predisposición a la dualidad, porque el cerebro está organizado para ver el contraste, como es la luz y la oscuridad, lo finito y lo eterno, lo real y lo imaginario. Todo ello unía al grupo», argumenta.

Sin embargo, algunos antropólogos, como Scott Atran, de Michigan, consideran que «religiones que hablan de paraísos tras la muerte no hacen mucho por la supervivencia en el aquí y ahora».

Paul Bloom, psicólogo de Yale, busca la explicación fisiológica. Argumenta que el cerebro tiene dos sistemas cognoscitivos: uno se encarga de las cosas vivas y otro de las muertas, uno se ocupa de la mente y otra de los aspectos físicos (el dualismo del que habla Rubia). Sería la explicación de por qué abandonamos el cuerpo en los sueños o en proyecciones astrales. Es la misma dualidad que prepara al cerebro para conceptos como la eternidad, la vida después de la muerte. Y añade que pensar en experiencias al margen del cuerpo, espirituales, «está a un paso de la creación de los dioses».

La búsqueda de causas

Pero, ¿bastan esos dioses para dar lugar a la religión? Deborah Kelemen, de la Universidad de Arizona, añade a este cóctel el sentido de la causa-efecto, es decir, buscar un propósito o un diseño para todo, algo que surgió por mera supervivencia (un ruido puede ser un depredador) y que el cerebro extrapola a lo demás: todo tiene un porqué.

«La religión es un artefacto ineludible del cableado de nuestro cerebro», asegura Bloom en la revista 'New Scientist'. Incluso los ateos y agnósticos tendrían tendencia a pensar en lo sobrenatural. Según Rubia, en estos casos la espiritualidad innata se deriva hacia otras cuestiones, como la naturaleza. «Siempre se buscará porque produce endorfinas, y por tanto placer, pero las experiencias místicas pueden no ser religiosas», asegura.

De hecho, Atran lo llama «la tragedia de la cognición»: «Los seres humanos pueden anticipar el futuro y concebir su propia muerte. Cuando los procesos naturales del cerebro nos dan una salida, la cogemos, claro», argumenta.


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhYDTQXv9gcP0ZiodPcbV3mVLVDh7KO7e8SM0hSoVvvcTpYo30WqX52ayAcTxBMmRbFqKEtblqv1DRFvhA13GW3VU6UlhyphenhyphencCWisnc59DZ5STngCa78j2wgu_23N0V8pXx7nIWW7imtUUAcz/s400/God+brain.jpg

Luego, ¿la religión es un subproducto de la evolución del cerebro humano o fue seleccionada para la supervivencia del grupo? El evolucionista Richard Dawkins considera correctas ambas premisas. Por un lado estaría el adoctrinamiento que se recibe del grupo, y que se acepta para no ser rechazado, pero por otro la predisposición cerebral a creer en seres invisibles, que se concretan en los de los padres.

La relación religión y cerebro va, incluso, más lejos. El psiquiatra español Rubia recuerda que hay una epilepsia que afecta al lóbulo temporal y activa la religiosidad por una descarga de neuronas. «Los chamanes eran personas que entraban en éxtasis y algunos sufrían esa enfermedad. Desde antiguo eran quienes hablaban con los muertos y curaban, seguramente por poderes psicosomáticos más que otra cosa».

|
0

Bibliografía actualizada sobre el estudio científico de la religión

En primer lugar os doy esta dirección donde puedes adquirir algunos de los libros que veréis más abajo en PDF... pero otros tendréis que buscarlos en bibliotecas o librerías: http://ateosteistas.com/biblioteca/?page_id=124 http://www.esnips.com/web/bibliotecaatea http://www.bibliotecaatea.com.ar/category/carl-sagan/ Todos son estudios muy serios, cada uno con su carácter, pero de máximo rigor y máxima calidad, amén de atesorar mucha cultura y aportar argumentos sólidos e incontestables. Con todo lo dicho hay que admitr que son muy asequibles para cualquier lector interesado pues la mayoría tienen vocación divulgativa.
A estos libros les podéis añadir los vídeos seleccionados del Canal
http://www.youtube.com/psicodani76 donde salen hablando muchos de los autores de esta bibliografía. Aquí tenéis una muestra de la lista de reproducción "Entrevistas", pero hay varias más.     
Esta es una selección de ensayos de prestigiosos científicos que dan un nutrido conjunto de pruebas:
-   Atran, Scott "In god we trust" Antropólogo e Investigador de Dinám. Grupos (Univ. Michigan, EEUU.)
-   Barrett, Justin. L. “Why Would Anyone Believe in God?” (Psicólogo e investigador principal del Centro por la Antropología y la Mente del Instituto para la Antropología cognitivo-evolutiva de la Universidad de Oxford)
-   Bloom, Paul. Psicólogo Universidad Yale. Investigador Bases psicológicas de las creencias.
- Boyer, Pascal (2003): “Religion Explained. Trad Esp. ¿Por qué tenemos religión?”. (Antropólogo y Filósofo. Profesor en el Instituto de Ciencia Cognoscitiva en Lyon).
-   Damasio, Antonio (2006): "El error de Descartes: la emoción, la razón y el cerebro humano", “En busca de Spinoza: neurobiología de la emoción y de los sentimientos” Médico Neurólogo director del Instituto Neurológico de la Emoción, la Toma de Decisiones y la Creatividad. Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2005.
-   Dawkins, Richard. (2007): "El espejismo de Dios", “El gen egoísta”, “El Capellán del diablo”, “Destejiendo el arco iris”, “Escalando el monte improbable, “El Cuento del antepasado”(Biólogo y Etólogo de Cambridge)
-   Dennett, Daniel. (2007): "Romper el hechizo", “La peligrosa idea de Darwin”, otros… (Doctor en Filosofía en Oxford. Especialista en inteligencia artificial y memética.)
-   Guthrie, Stewart "Faces in the clouds" Antropólogo de la Universidad Fordham en Nueva York
-   Harris, Sam. (2006): "El fin de la fe", “Cartas a una nación cristiana” (Doctorando en Neurociencias en Stanford)
-   Hauser, Marc (2008): "La mente moral. Cómo nuestra mente ha desarrollado nuestro sentido del bien y del mal". Barcelona. Ed. Paidós. (Antropólogo y Psicobiólogo en Harvard)
-   Hinde, Robert. (2008) “¿Por que persisten los dioses? una aproximación científica a la religión” (Etólogo de Cambridge. Profesor emérito de la Royal Society)
-   Hitchen, Christopher. (2007): "Dios no es bueno (grande)" + “Dios no existe,” (2009),  (Filósofo, Economista y Graduado en CC. Políticas. Articulista de New York Times)
-   Hood, Bruce. Psicólogo Univ. Bristol (UK)"SuperSense: why we believe in the unbelievable" (2009)
-   Morris, Brian. (2005): "Introducción a la antropología de la religión"  (Prof. Antropología en Cambridge)
-   Pinker, Steven (2004): "Cómo funciona la mente", “La tabla rasa”… Psicólogo de Harvard. Exdirector del Centro de Neurociencia Cognitiva en el Instituto Tecnológico de Massachussets.
-   Pyysiäinen, I (2001): “How religion works” Leiden (Holanda): Brill.+ (2004b). “Magic, miracles, and religion: A scientist’s perspective”. Walnut Creek, CA: AltaMira Press.
-   Sagan, Carl (1996): “El mundo y sus demonios”, “Cosmos”, “Un punto azul pálido”, etc... (entre otros muchos títulos). Doctor en Astronomía y gran divulgador científico; fundador del SETI. Medalla de Honor de la NASA, al Mérito Científico, Premio Pulitzer, etc.... Profesor de Astronomía y Ciencias Espaciales de la Universidad de Cornell (Nueva York)
-   Shermer, Michael: “Por qué creemos en cosas raras” y “How we believe” (Psicólogo, Historiador de la ciencia y Profesor de Economía).
-   Stenger, Víctor. (2008): "Dios: la hipótesis fallida" Traducida al español como ¿Existe dios? (Físico y Astrónomo Universidad de Hawai)    
--------------------------------------------------
Añado alguno más
-   Michel Onfray "Tratado de Ateología"
-   Bertrand Russell "Por qué no soy cristiano”
-   Ludwig Feuerbach "La esencia del cristianismo"
Y bueno, la imprescindible, impagable y exigente colección de Gustavo Puente Ojea de las que destacaría "Elogio del ateísmo", “El mito de Cristo”, "Ateísmo y religiosidad", “Religión, vaya timo” (2009), etc….

|

Copyright © 2009 Digitácora All rights reserved. Theme by Laptop Geek. | Bloggerized by FalconHive.

Bookmark and Share