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Las raíces cerebrales de la religión (nuevos avances científicos)

Artículo de Rosa M. Tristán (14/04/2009)
Diario El Mundo   http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/08/ciencia/1239220251.html

¿Qué le ocurrió a aquel antepasado humano que comenzó a creer en los dioses? ¿Por qué nuestra especie tiene esa especial tendencia a la fe religiosa? La ciencia, especialmente la neurología, ha entrado de lleno en la búsqueda de respuestas dentro del cerebro, que por el momento son muy complejas.

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Mucho se ha avanzado desde que el anatomista Franz Gall, a principios del siglo XIX, dijera que había encontrado el órgano de Dios en el cuerpo, lo que le valió la condenación eterna. Ahora, muchos investigadores prestigiosos están convencidos de que las redes neuronales están detrás de esa tendencia a la espiritualidad, que es innata y que se ha repetido en todas la culturas y civilizaciones.
Si hace unos años, el biólogo americano Dean Hamer aseguraba haber hallado el gen de Dios, ahora investigadores del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos en Bethesda (EEUU) han revelado las zonas del cerebro que se activan con la fe religiosa, que son las mismas que los humanos empleamos para comprender las emociones, los sentimientos y los pensamientos de los demás.

Este último trabajo, publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), sitúa el área religiosa en el lóbulo temporal y en el frontal, lo que indicaría, según el neurólogo Jordan Grafman, que juzgamos a Dios utilizando los mismos mecanismos que a otras personas y que, como creencias que se transmiten entre generaciones, entrarían en la memoria, la imaginación y la empatía.

El cerebro creyente

Ahora bien, ¿por qué se cree en algo de lo que no existe constatación? Algunos científicos apuestan por la idea de que el cerebro está organizado para que podamos creer.

Otras hipótesis defienden que la religión surgió como una adaptación evolutiva que hizo que los genes que la facilitaban se transmitieran y prosperaran: habría ayudado a formar grupos sociales cohesionados y a proporcionar consuelo en las desgracias. Así lo cree el psiquiatra Francisco J. Rubia, autor del libro 'La conexión divina'.

«El origen de la espiritualidad, que no de Dios, fue multifactorial. Influyeron los sueños, en los que el individuo viajaba sin mover el cuerpo, dando lugar a la idea del alma, y también la predisposición a la dualidad, porque el cerebro está organizado para ver el contraste, como es la luz y la oscuridad, lo finito y lo eterno, lo real y lo imaginario. Todo ello unía al grupo», argumenta.

Sin embargo, algunos antropólogos, como Scott Atran, de Michigan, consideran que «religiones que hablan de paraísos tras la muerte no hacen mucho por la supervivencia en el aquí y ahora».

Paul Bloom, psicólogo de Yale, busca la explicación fisiológica. Argumenta que el cerebro tiene dos sistemas cognoscitivos: uno se encarga de las cosas vivas y otro de las muertas, uno se ocupa de la mente y otra de los aspectos físicos (el dualismo del que habla Rubia). Sería la explicación de por qué abandonamos el cuerpo en los sueños o en proyecciones astrales. Es la misma dualidad que prepara al cerebro para conceptos como la eternidad, la vida después de la muerte. Y añade que pensar en experiencias al margen del cuerpo, espirituales, «está a un paso de la creación de los dioses».

La búsqueda de causas

Pero, ¿bastan esos dioses para dar lugar a la religión? Deborah Kelemen, de la Universidad de Arizona, añade a este cóctel el sentido de la causa-efecto, es decir, buscar un propósito o un diseño para todo, algo que surgió por mera supervivencia (un ruido puede ser un depredador) y que el cerebro extrapola a lo demás: todo tiene un porqué.

«La religión es un artefacto ineludible del cableado de nuestro cerebro», asegura Bloom en la revista 'New Scientist'. Incluso los ateos y agnósticos tendrían tendencia a pensar en lo sobrenatural. Según Rubia, en estos casos la espiritualidad innata se deriva hacia otras cuestiones, como la naturaleza. «Siempre se buscará porque produce endorfinas, y por tanto placer, pero las experiencias místicas pueden no ser religiosas», asegura.

De hecho, Atran lo llama «la tragedia de la cognición»: «Los seres humanos pueden anticipar el futuro y concebir su propia muerte. Cuando los procesos naturales del cerebro nos dan una salida, la cogemos, claro», argumenta.


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Luego, ¿la religión es un subproducto de la evolución del cerebro humano o fue seleccionada para la supervivencia del grupo? El evolucionista Richard Dawkins considera correctas ambas premisas. Por un lado estaría el adoctrinamiento que se recibe del grupo, y que se acepta para no ser rechazado, pero por otro la predisposición cerebral a creer en seres invisibles, que se concretan en los de los padres.

La relación religión y cerebro va, incluso, más lejos. El psiquiatra español Rubia recuerda que hay una epilepsia que afecta al lóbulo temporal y activa la religiosidad por una descarga de neuronas. «Los chamanes eran personas que entraban en éxtasis y algunos sufrían esa enfermedad. Desde antiguo eran quienes hablaban con los muertos y curaban, seguramente por poderes psicosomáticos más que otra cosa».

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8 Comments


Es curioso constatar que, quienes no creen en Dios, son precisamente quienes más hablan de él. Habría que buscar una explicación psicológica que explique esta paradoja. Si yo no creo en algo ¿qué sentido tiene hablar de lo que no se cree? Hay un gran contrasentido en las actitudes ateas o agnósticas o evolucionistas teístas en tanta charla antagónica.

Ahora bien, tanto el ateísmo como las demás posturas contrarias a los dioses, son creencias también, de modo que tanto el ateo como el que no lo es, son en cierta medida, víctimas de sus creencias.

El colmo de esta paradoja es que, tanto el teista como el ateo no pueden probar mediante le método, lo que dicen creer. Ambos apelan a ejemplos externos. O sea, existe bien, existe Dios. Existe mal, por lo tanto, no existe Dios. Cosas asi, no afirman o niengan nada, simplemente calientan la discusion de los que no piensan mas allá de la cosa.

De todos modos, Dios existe independientemente que se lo niegue o no, esta, y si es tan malo como dicen los Ateos que es, habría que tener cuidado de no ofenderlo o al menos, el que no cree, debería no repetir esos razgos de intolerancia que tiempo atrás estimularon malas acciones de parte de los teistas ¿o acaso algun ateo sera tan pelotudo de repetir los mismos errores de los teistas, o sea, prohibir la libertad de conciencia y de creencia?


Amigo anónimo,

No todos los que no creen en dios hablan o manifiestan tanto interés en el tema... al igual que no todos los creyentes tienen interés en dios.

La cuestión es que, hay al menos un grupo de ateos que si manifiestan un gran interés en el tema, no desde la perspectiva "negativista", "antiautoritaria", "ideológica", etc... de puramente carácter "adolescente"...

Este grupo de ateos, en el que tengo el orgullo de clasificarme, son personas que por diversos motivos han manifestado interés por conocer la razón por la cuál se ha desarrollado (y cómo) la religión y los mitos en la humanidad.

Me consta que, además de la gran diferencia entre ateos y creyentes de cara a su "interés" por dios, los ateos buscar CONOCIMIENTO y los creyentes APOYO a su fe.

Está claro que usted no había pensado mucho en esto por lo que está en disposición de eliminar sus prejuicios y estereotipos respecto al tema.

Por ejemplo: "el ateísmo es una creencia"
Evidentemente yo no CREO que no exista, simplemente está demostrado que dios es un mito, no tengo que CREER en ello, es una evidencia total.

Otro: "los ateos no pueden probar..."
Cambie usted esa frase por: "yo no sé donde buscar esa información, la cual ignoro y por mayor interés simplemente me dejo llevar por la creencia de que el ateísmo no tiene pruebas" Eso sería lo correcto. Nada me daría más satisfacción que informarle si usted tuviera interés sincero por el tema.

Confío en haberle aportado un momento de mínima reflexión.

Saludos


Pienso que que todo lo que no se conoce merece conocerse.Pienso que a todo lo que no se lo conoce se lo debe respetar.Y algunos a temer.Pienso que así fué la Persona en su comienzo.Cuasndo del entendimiento pasó a la comprensión.Cuando del corazón pasó al cerebro.
Cuando del juicio pasamos al raciocinio.Y al pensar.
El infinito hacia atrás o el infinito hacia adelante nos hace pensar.Algo o Alguien lo créo y lo mantiene.Hay gente que lo nombra Dios.Otros azar.Pero en alguno de los dos debemos crer.No creer significa antievolutividad.Significa destrucción.
Dr.Aristides Cesar Espinosa,médico


Bueno César, queda claro que eres creyente y sentimental. Sin embargo este es un blog escéptico e intelectual.

La verdad es que si lo que desean es CREER en vez de SABER ya hay otras cosas por internet. Aquí nos preocupamos, entre otras cosas, por comprender la religión como fenómeno antropológigo.. es decir cultural pero intrísecamente de la especie. No caben pues sentimentalismos, verdades absolutas, supersticiones ni creencias.

Le agradezco también su referencia como médico, que no servirá como muestra de autoridad en la materia. Para eso están los antropólogos, sociólogos, historiadores, biólogos y psicólogos (como aquí el servidor).

Siga usted creyendo, los demás seguiremos investigando la verdad.


hola a todos me parece que la religion debe ser fundamental como la ciencia y una debe de apoyarse en la otra miren en el fondo la ciencia creen en lo que no sabe ni ve cuando hablan de sus CASUALIDADES y esas cosillas que no se explican y ni hablar de la causa y efecto que aveces sirve y aveces no jajajaja y la religion con sus MILAGROS y lo mismo creer sin ver hablar sin saber muchas veces reconocemos a los buenos cientificos y ni que hablar de los buenos religiosos hombres simples todos como a cualquier arte humano LO CONOCEMOS POR SU EFECTO muchas gracias a todos


Hola a todos,

Yo soy científico, en realidad me queda poco para acabar mi carrera como biotecnólogo, pero a efectos prácticos...

Espero no tocar algún tema ya presente en este blog, pero he caido de casualidad en un momento en que posiblemente mis lóbulos frontales esten un poco activados ;)

Yo entiendo que muchas veces el comportamiento de un individuo, por si solo, puede ser muy diferentes cuando se aplica en masa. Es decir, un individuo gritando en un estadio de futbol (para poner ejemplos actuales) no da ningún resultado, ahora bien, 500 individuos sí.

Creo que de la misma manera la espiritualidad puede ser transferida por este método de propagación, necesita un núcleo fuerte que grite a la vez para que se contagie, de lo contrario muere ahogado con el bullicio.
La religion necesita de inglesias, sitios santos, festividades...si no la fe se desvanecería.

La religión, como dice el artículo, "entra" por el lobulo frontal y por tanto puede ser memorizada y transmitida como conocimiento, pero el conocimiento cambia con el tiempo y puede ser debatido. En este sentido, todas las personas que creen en alguna religion solamente por que se les ha enseñado pueden cambiar su perspectiva, pero no aquellas que creen por que así es su biología.

Sí, creo que hay gente mas predispuesta, por algún motivo y habría que preguntarnos cual es ese motivo y en que momento aparece. En una sociedad como la actual, pensar en religión es algo inútil, las satisfacciones ludicas son el pan de cada día, hay infinitas cosas que crean placer y el peligro y los ruidos del bosque han desaparecido, en las ciudades grandes cada vez menos gente es creyente (intuyo).

el individuo espiritual por naturaleza se encuentra ahora en un campo de futbol desierto.

Que sucede entonces? quiere decir eso que la religion puede tener sus días contados?
Que alternativas aparte de la ciencia se proponen para satisfacer las necesidades de aquellos mas espirituales? la frustración de ver que nada puede tener sentido puede llevar a las personas a cometer actos sorprendentes y dañinos, y el porcentage de gente a la que yo le he llamado "espiritual" es desconocido.

Finalmente, si la religion desparecieran y los mecanismos cerebrales que la originan fueran revelados todos deberiamos preguntarnos sobre el paso siguiente, creo que seria un descubrimiento tan importante que nos daria la posibilidad de elegir un nuevo camino "evolutivo", acetando nuestra biologia y entendiendola podriamos ser capaces de modificarla y llegar alla donde se plantee un objetivo.

Queria compartir mis reflexiones de media noche xD.


El que formulemos teorías sobre la existencia del cosmos es muy significativo. En el caso de un universo sin sentido, tal capacidad sería el resultado de un proceso aleatorio. ¿Le parece a usted lógico?
Se ha dicho que el cerebro humano es “el objeto más maravilloso y misterioso de todo el universo”. Ni la física ni la química, con todo su caudal de conocimientos, pueden aportar explicaciones plausibles a la capacidad humana de manejar ideas abstractas y a la búsqueda generalizada del sentido de la vida.
Una de dos: o la mente humana, con su sed de conocimiento, fue concebida por una inteligencia superior, o todo surgió por azar. ¿Cuál de estas dos posibilidades le parece más razonable?


Dice "anónimo" (5 de marzo): "Ni la física ni la química, con todo su caudal de conocimientos, pueden aportar explicaciones plausibles a la capacidad humana de manejar ideas abstractas y a la búsqueda generalizada del sentido de la vida..."

Pasa que la física y la química no se ocupan de estudiar el cerebro ni el ser humano. Las explicaciones más completas las dan la Antropología, la Psicología, la Biología o la Sociología entre otras.

El cerebro no es un "misterio" porque no es algo inaccesible al estudio científico. Puede ser complejo pero no misterioso.

Y respecto a: "Una de dos: o la mente humana, con su sed de conocimiento, fue concebida por una inteligencia superior, o todo surgió por azar."

Pensar que una mente fue creada por otra mente es una fantasía antropomorfica típica de la mente humana, intutiva e ignorante de las causas reales de la evolución de la vida. Y que todo pueda ser creado por azar es una posibilidad inventada, no existe la casualidad en el producto actual del cerebro. Es producto del ajuste al medio de milllones de años. Que no haya un plan definido no quiere decir que haya azar sino flexibilidad ante la posibilidad de ajustarse a cambios inesperados en el medio.

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